Historia

Las Pulseras Candela son el esfuerzo de muchas familias y amigos con un objetivo común, la investigación del cáncer infantil en el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona.

La historia comenzó a mediados del 2013 con Candela, una niña ingresada en el Hospital Sant Joan de Déu por leucemia. Para llenar las largas horas que pasaba el hospital, una voluntaria le enseñó a hacer pulseras con hilos de color. Poco tiempo después, dos de sus amigas, Mariona y Daniela, decidieron dar el nombre de CANDELA a las pulseras y tuvieron la idea de montar una parada en su pueblo para recaudar dinero para la investigación del cáncer infantil.

Fue todo un éxito y pronto se implicaron sus amigos y familiares en la producción de las pulseras para ayudarlas.

Poco a poco, muchas otras familias de la 8ª planta de Onco-hematología se iban sumando al proyecto, convencidos de que la investigación es una vía de esperanza para tratar el cáncer infantil, y la herramienta imprescindible para un mejor diagnóstico, tratamiento y seguimiento de los pacientes.

Hoy en día, muchos grupos y entidades colaboran en la fabricación y/o distribución de las pulseras Candela: escuelas, hogares de ancianos, asociaciones de vecinos, tiendas, clubes deportivos ...

Todo este movimiento solidario , que comenzaron nuestros pequeños valientes (els xipirons), se ha ido consolidando con el paso del tiempo gracias a tantas manos amigas y al esfuerzo de todas las familias implicadas, además del apoyo incondicional de la Obra social Sant Joan de Déu.

Todos los donativos recaudados pasan directamente al laboratorio de investigación del Hospital Sant Joan de Déu en Esplugues (Barcelona).

En la actualidad las familias hemos legalizado este proyecto como Asociación sin animo de lucro Pulseras Candela, con el fin de preservar nuestros valores y objetivos y para dar transparencia a nuestras acciones.

Els Xipirons

Las Pulseras Candela son un movimiento positivo, lleno de amor, solidaridad, amistad y unión, porque así son los protagonistas de nuestra historia, nuestros pequeños valientes.

No estaríamos hoy aquí sin la original pandilla que se formó, durante el año 2013, en la 8a Planta del Hospital Sant Joan de Déu, la planta de Onco-hematología.

Tenían diferentes edades y diferentes problemas, pero conseguían transformar su pequeño espacio en el hospital, en todo un mundo. Eran los mejores compañeros que nadie pueda imaginar, se apoyaban unos a otros y compartían todo lo que tenían. Pasaron juntos el verano, Navidades, Carnavales y muchos cumpleaños, muchas risas y muchas lágrimas, muchos paseos de pasillo y muchos juegos compartidos.

Ellos son los fundadores de este proyecto. Con la complicidad del maravilloso personal de la planta, los hilos corrían de habitación en habitación, llenando de color sus días y en Hospital de día, donde podían estar más juntos, tejían candelas mientras pasaban las largas horas de Quimio con sus amigos, haciendo lo que más les gustaba y contagiando su ilusión a los recién llegados, que se iban uniendo a su pandilla.

Decidieron autodenominarse “Xipirons” (Chipirones) y se sienten orgullosos de formar parte de este grupo tan especial.

El curioso nombre de la pandilla surge de varias anécdotas

Les sobraba imaginación para suplir sus carencias y uno de ellos, tras muchos días de aislamiento en su habitación, decidió jugar con los Chipirones que comía su madre, los lavó uno a uno, lleno el lavabo de agua y allí que fueron a parar todos a modo de acuario.

Siempre pensaban en positivo y cada mañana cuando despertaba uno de los más mayores, empezaba el día con música. Se podía oír en toda la planta la canción de Bongo Botrako “Todos los días sale el sol” Chipirón.

No podían haber elegido un nombre mejor. ¿Conocéis el abrazo de “xipiron”? Los abrazos de los niños de la planta 8 son tan cálidos y sinceros que te envuelven como si tuvieran 8 brazos. Practicarlo, os gustará.

Ahora ya sabéis quien son “Els Xipirons” y por que en nuestro logo hay un pequeño chipirón con un 8. Ya sabéis a quien ayudáis con vuestras donaciones. Para las familias que formamos Pulseras Candela, todos lo niños del mundo enfermos de cáncer, son también “Xipirons” y a todos ellos van destinados los avances que conseguimos con investigación.

La Asociación Pulseras Candela trabaja siempre en honor de todos ellos y en memoria de los valientes que perdieron la batalla, sin rendirse jamás. Viven para siempre en nuestros corazones.

PREMIOS

Corazón de oro, Hospital Sant Joan de Déu.

Premio Vermut Solidario 2016, Barcelona.

Premio Moviliza 2017, Unicef comité Español.

Premio Valores Humanos 2017 , Onda Cero Castellón.

Premio Procura Solidario 2017, Col·legi Procuradors de Catalunya.

Premio Fundraising 2017, Asociación Española de Fundraising.

Personas destacadas en el ámbito social 2017, Ayuntamiento de Benicarló.

Premio VICAT 2017, Centre de Formació d'Adults VIctor CAtalà. Presó de Brians 2