Dani Marín

Hoy queremos presentaros a uno de nuestros VALIENTES, él es Dani Marín.

Una de las grandes aficiones de Dani es la bicicleta. Durante una de sus salidas notó que se cansaba más de lo normal, le costaba respirar y sus papás decidieron llevarlo al CAP de Olesa de Montserrat, donde reside, para que lo pudiesen valorar.

Del CAP a SJD y allí recibió la noticia, tenía una leucemia limfloblástica aguda tipo T, pero lo iban a curar. Empezó su lucha y la de su familia contra el terrible monstruo llamado cáncer infantil.

Entonces Dani tenía 14 años. Ahora es un responsable jovencito de 17 años que estudia 2º de bachillerato y quiere ser Ingeniero Biomédico para poder seguir contribuyendo y devolviendo a la ciencia, que a él tanto le dio.

Movido por este interés científico decidió hacer su trabajo de investigación de bachillerato sobre el tratamiento innovador con CAR-T. El artículo que os presentamos ha estado revisado por el equipo médico que lo trató durante toda la enfermedad y que ahora hace su seguimiento. Creemos que es un artículo científico interesantísimo, fruto del trabajo de un CAMPEÓN y de una historia con final feliz.

¡Nos encanta mostraros historias de vida que acaban con final feliz!

Gracias Dani!! Excelente trabajo, aplaudimos tu contribución a la difusión de este esperanzador nuevo tratamiento

A CONTINUACIÓN PODÉIS LEER EL TRABAJO DE DANI.

CAR-T se vislumbra como una nueva opción de inmunoterapia para el tratamiento de la leucemia. Daniel Marín

Introducción

Los tratamientos personalizados en oncología están permitiendo poder ofrecer mejores oportunidades terapéuticas al paciente. En este artículo vamos a hablar de un tipo de inmunoterapia. Englobada dentro de la medicina personalizada, su objetivo es el de reprogramar las células del sistema inmune del paciente para que ataquen a las células cancerígenas.
En concreto, nos vamos a focalizar en el tratamiento CAR-T que consiste en la modificación de los linfocitos T, un tipo de célula de nuestro sistema inmunológico, para que sean capaces de reconocer y eliminar a las células leucémicas.

Leucemias

¿Qué es la leucemia?

La leucemia es un cáncer de las células de la sangre que se origina en la médula ósea, considerada como “la fábrica de células” del cuerpo. Los pacientes de leucemia presentan una alta tasa de células inmaduras en la médula ósea, impidiendo así el crecimiento de células sanas. A consecuencia de esta invasión en la médula por parte de las células inmaduras se puede presentar, al debut, bajo recuento de hemoglobina, plaquetas o neutrófilos, entre otros efectos.


Tipos de leucemias

Se diferencian diferentes tipos de leucemias según la velocidad de crecimiento de las células leucémicas y el tipo de célula afectada.
Si el progreso de crecimiento es rápido, hablamos de leucemias agudas. Si de lo contrario, el proceso de crecimiento es más lento, hablamos de leucemias crónicas. También distinguimos en mieloblástica, si afectan a los mieloblastos, o linfoblástica, si afecta a los linfoblastos.
Dentro de las agudas encontramos la leucemia linfoblástica aguda B y T (en función del tipo de linfoblasto afectado), entre otros tipos de leucemia mieloblástica aguda. Por otro lado, en las crónicas existen la leucemia linfocítica crónica y la leucemia mieloide crónica.


Leucemia linfoblástica aguda

En el niño La leucemia linfoblástica aguda es la más frecuente en niños. Supone aproximadamente un tercio de los casos de cáncer infantil y hay una ligera predominancia hacia los varones. El 9095% de las leucemias en menores de 18 años son agudas y, la aguda linfoblástica comprende el 80% de todas las agudas. El 20% restante lo ocupa la mieloblástica.


Tratamiento actual

El tratamiento estándar actual consiste en la administración de diferentes tipos de quimioterapias combinadas durante un período de dos años aproximadamente. Con este tratamiento se logra una supervivencia global de un 90% de los pacientes. En algunos casos en los cuales la quimioterapia no ha tenido éxito se realiza un trasplante de médula.


Tratamiento CAR-T

¿Cómo funciona?

El CAR-T (del inglés chimeric antigen receptor) consiste en la modificación genética de los linfocitos T (de ahí la T del nombre) para que sean capaces de identificar y atacar a las células leucémicas de la leucemia linfoblástica tipo B.
Mediante modificación genética realizada en laboratorio se introduce información genética en el linfocito para que, en su membrana, exprese las “antenas”, llamadas antígeno, las cuales serán capaces de reconocer a la célula leucémica, que esta expresa otras “antenas”. Una vez que la célula CAR reconozca las “antenas” de la célula leucémica, podrá atacarla y destruirla mediante la unión de ambas células.
De esta forma conseguimos atacar únicamente a los linfocitos B, lo que es un tratamiento dirigido. Evitamos dañar a las células sanas del cuerpo, evitando así muchos efectos secundarios. Aun así, el tratamiento presenta una serie de efectos secundarios derivados de este ataque a las células leucémicas.

¿Cómo se obtienen las células del paciente?

El proceso es similar al de donar sangre: se obtiene sangre del paciente mediante una vía conectada al mismo. La sangre que sale va hacia una máquina con la función de separar en componentes la sangre.
Uno de los componentes que se obtienen de la sangre es la placa leucoplaquetaria, donde se encuentran los leucocitos y las plaquetas. Éste será el componente necesario para la obtención de los linfocitos mediante un proceso llamado linfoaféresis.
Una vez obtenidos, se guardarán en una bolsa en la que exclusivamente habrá linfocitos T. El siguiente paso será la modificación genética.


Efectos secundarios del tratamiento

Pese a mostrar grandes ventajas respecto a la quimioterapia, hay una serie de efectos secundarios que no hay que obviar, llegando éstos a la posibilidad de ser graves.
La infusión de células CAR-T implica que estas ataquen de manera rápida a las células enfermas, provocando una gran respuesta inmunitaria en el cuerpo. Aunque sea este el objetivo, el exceso de respuesta inmunitaria induce a la creación excesiva de citocinas o citoquinas (proteínas que regulan la función de las células y su capacidad de comunicación intercelular). Este aspecto hará que la respuesta al tratamiento sea más intensa, provocando fiebres altas, entre otros aspectos.
Otro efecto es la ausencia de linfocitos B. Si bien es cierto que el CAR-T ataca a los linfocitos B enfermos, también atacará a los sanos pues estos expresan las mismas “antenas” que los enfermos. Mientras que las células modificadas perduren en cuerpo, habrá falta de células B. Este efecto tiene solución: la administración de anticuerpos, sustancia que producen los linfocitos B. Si bien no podemos reemplazar todas las funciones que desarrollan en el cuerpo, podemos reemplazar la más importante como la producción de anticuerpos.

Resultados actuales

Diferentes instituciones alrededor del mundo llevan a cabo ensayos clínicos basados en el tratamiento innovador CAR-T.
Estos ensayos clínicos muestran resultados excelentes, con altos porcentajes de remisión de la enfermedad y una calidad de vida excelente en los pacientes tratados. Según un reciente paper publicado en la prestigiosa revista médica New England sobre un ensayo clínico con 75 pacientes pediátricos con leucemia tratados con este tipo tratamiento, muestra que el 81% de los 75 pacientes alcanzaron la remisión completa de la leucemia a los 3 meses de la infusión del CAR-T y, del 81%, el 90% logró mantener la remisión completa a los 6 meses.

Bibliografía:
https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1709866

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *